Por qué construimos AI Legales
Esto arrancó con un problema chico y concreto: encontrar un fallo era una tarea de paciencia. Se buscaba por palabras exactas, se leían treinta resultados para descartar veintiocho, y el que servía muchas veces aparecía por casualidad.
Así nació JurisprudenciaARG. Y funcionó: hoy son más de 700.000 sentencias buscables y 25.000 leyes y normas.
Y después pasó lo que suele pasar
Los usuarios empezaron a pedir cosas que no tenían nada que ver con buscar fallos. Que les avisáramos cuando se movía un expediente. Que les resumiéramos una causa con diez años de historia. Que les ayudáramos a redactar. Que les organizáramos los plazos.
Ninguna de esas cosas es jurisprudencia. Todas son el trabajo de un abogado.
Las fuimos construyendo igual, y en algún momento se hizo evidente que el nombre había quedado chico: un buscador de jurisprudencia no debería estar sincronizando expedientes del PJN ni conectándose con Claude por MCP.
Qué es AI Legales
Es la casa de todo eso. JurisprudenciaARG sigue siendo el buscador, con su dominio y sus 700.000 fallos intactos: no se muda nada, no se rompe nada. Lo que cambia es que ahora es un producto dentro de algo más grande, al lado de Expedientes, Escritos, Alertas, Cursos y lo que venga.
La idea es una sola cuenta, un solo lugar, y herramientas que se hablan entre sí en vez de ser cinco suscripciones sueltas.
Para quiénes
Para todos los abogados de la Argentina. Y eso incluye una parte que se suele dejar afuera cuando se dice "software legal": los estudios grandes, sí, pero también quien ejerce solo, quien recién se recibe y quien trabaja desde el interior.
No es un gesto: es una decisión de producto. Una herramienta pensada sólo para un estudio de cincuenta personas se diseña distinto —más configuración, más onboarding, más precio— que una que también tiene que servirle a alguien que lleva veinte causas desde su casa.
Cómo trabajamos
Somos abogados e ingenieros en el mismo equipo. Suena a frase de about, pero tiene una consecuencia práctica: el que sabe qué es una cédula y el que sabe por qué se cae un scraper se sientan juntos, y eso se nota en las decisiones chicas —qué se avisa, qué no, cuándo la IA opina y cuándo se calla.
Y hay algo que vas a ver seguido en este blog: contamos también lo que las herramientas no hacen. Dos de cada tres movimientos del PJN no traen documento adjunto. La IA se equivoca cuando le pedís que interprete. Un resumen automático no reemplaza leer la resolución que importa.
Decirlo de entrada nos ahorra a los dos la conversación incómoda de después.
Qué viene
Más herramientas, y este blog contándolas: cómo funcionan, qué resuelven, y qué sigue siendo tu trabajo. Si hay algo que necesitás y no está, escribinos a info@ailegales.com. Buena parte de lo que existe hoy salió de un mail así.