Si lo que necesitás no está en la lista, lo construimos
Trabajamos con estudios, colegios y áreas legales que necesitan algo que ningún producto de estante resuelve. Empieza con una charla, no con un contrato.
Chatbots · Automatizaciones · Plazos propios · Avisos a clientes · Migraciones
Cómo trabajamos
Nos contás el problema
Media hora de llamada. No hace falta que traigas la solución pensada: alcanza con la tarea que se repite y quién la sufre todos los días.
Te pasamos alcance, plazo y precio
Por escrito y cerrado: qué entra, qué no entra, cuándo está y cuánto sale. Si no cierra, no arrancamos.
Lo construimos y lo mantenemos
Sale a producción y, con el mantenimiento que acordamos en la propuesta, sigue siendo nuestro problema: monitoreo, ajustes y los cambios que aparecen recién cuando la herramienta se empieza a usar.
Lo que nos suelen pedir
No es una lista cerrada. Es lo que más se repite, para que tengas de dónde agarrarte.
Chatbots sobre tu propia información
Un asistente que responde con TU material: la jurisprudencia de tu fuero, el reglamento de un organismo, los dictámenes y modelos del estudio. Y que cita de dónde lo sacó.
Nube privada para el estudio
Tus documentos en una instancia separada, con buscador e IA que los leen ahí adentro. No se mezclan con los de nadie ni se usan para entrenar modelos.
Automatización de flujos
Lo repetitivo que hoy hace una persona a mano: clasificar lo que entra, cargarlo donde va, avisarle a quien corresponde y dejar el registro de que pasó.
Buscadores sobre tu propio corpus
La misma tecnología del buscador de jurisprudencia, apuntada a la biblioteca del estudio, a un digesto o al archivo de resoluciones de un organismo.
Monitoreo de fuentes
Un boletín oficial, un registro, un padrón o un portal judicial que todavía no cubrimos: lo miramos todos los días y te avisamos cuando aparece lo que te importa.
Integraciones con lo que ya usás
Conectar tu sistema de gestión, tu CRM o tu Claude o ChatGPT a tus datos y a los nuestros, por API o por MCP, sin que nadie copie y pegue.
Migración desde sistemas viejos
Lo que cargaste durante años en Lex-Doctor, en un programa de escritorio o en planillas —clientes, causas, notas, honorarios— pasa a un sistema nuevo sin volver a tipearlo. Primero miramos tu base y te decimos qué se puede traer.
Plazos con las reglas del estudio
Además de los plazos procesales, los tuyos: "a los 5 días de cada traslado, revisar", "si no hubo movimiento en 60 días, impulsar". La regla lee las actuaciones y te lo agenda a vos o a quien lleve la causa.
Avisos a tus clientes
Cuando la causa se mueve, el cliente recibe un mensaje en castellano llano —por mail o por WhatsApp— y vos lo revisás antes de que salga, si querés. Menos llamadas de "¿cómo va lo mío?".
Con quiénes trabajamos
Estudios jurídicos
Desde el que son tres hasta el que ya tiene un área de sistemas. El tamaño no es lo que decide: lo que decide es que haya una tarea que se repite todos los días.
Colegios y organismos
Buscadores y asistentes sobre normativa propia, digestos y resoluciones. Para los matriculados o para uso interno.
Áreas legales de empresas
Contratos, cumplimiento y reportes: los mismos problemas de un estudio, con el volumen y los sistemas internos de una empresa.
Legaltechs y desarrolladores
Si lo que necesitás son los datos y no la interfaz, hay MCP, y si hace falta una API la armamos para tu caso. Te ahorrás el scraping y, sobre todo, mantenerlo.
¿Cuánto sale?
Depende del alcance, y no se puede decir de verdad antes de escuchar el problema. Lo que sí es fijo es la forma: presupuesto cerrado por etapa, no horas sueltas contra un contador que corre. Escribinos a [email protected] y en la primera charla ya te llevás el orden de magnitud.
¿Cuánto tarda?
Lo chico —un chatbot sobre un corpus que ya existe, el monitoreo de una fuente— son semanas. Un desarrollo con integraciones y datos que primero hay que ordenar, meses. La propuesta lleva la fecha.
¿Se puede empezar chico?
Es lo que recomendamos. Una pieza sola, que se pueda medir en pocas semanas: si sirve se sigue, y si no se cortó barato.
¿Dónde quedan mis datos?
Lo definimos con vos antes de arrancar y queda escrito en la propuesta; lo habitual es una instancia separada, sólo tuya. Tus documentos no se usan para entrenar modelos, ni nuestros ni de terceros.
¿De quién es lo que se construye?
Lo tuyo sigue siendo tuyo —tus datos, tus documentos, tus modelos de escrito— y te lo llevás si te vas. La titularidad del desarrollo se acuerda por escrito antes de arrancar, no después.
¿Pueden migrar los datos de Lex-Doctor u otro sistema viejo?
Sí. Miramos la base que tenés —el programa de escritorio, una exportación, planillas— y te pasamos por escrito qué se trae, qué no y cuánto sale. La migración se hace con el sistema viejo andando, así nadie deja de trabajar el día del cambio.
¿Tengo que ser cliente de AI Legales?
No. Se puede construir sobre lo que ya tenemos —jurisprudencia, expedientes, normativa— o desde cero sobre lo tuyo.
¿Hacen sólo cosas con IA?
No, y a veces la respuesta correcta es que no lleve IA: un scraper, un tablero o una integración bien hecha resuelven el problema, salen menos y se rompen menos. Si es el caso, te lo decimos.
Contanos qué necesitás
En media hora de charla sabés si esto se puede construir y el orden de magnitud de plazo y precio; la propuesta cerrada llega después, por escrito.
Escribinos